24 enero 2012

Educación siberiana


"El abuelo Kuzia no me educaba dándome lecciones, sino hablando, contándome historias y escuchándome. De él aprendí muchas cosas que e permitieron sobrevivir. Su modo de ver y entender el mundo era muy humilde, no hablaba de la vida como alguien que la observara desde lo alto, sino como quien tiene los pies bien asentados en la tierra y procura seguir en ella el mayor tiempo posible.
-Mucha gente busca desesperadamente lo que no es capaz de conservar y comprender, por lo que está llena de odio y lo pasa mal toda la vida.
Me gustaba su forma de pensar, porque era muy fácil de entender. No tenía que ponerme en el lugar de nadie, bastaba con escucharlo sin dejar de ser yo mismo para saber que cuanto salía de sus labios era verdad. Demostraba una sabiduría profunda que no parecía humana, sino de algo más grande y fuerte que el hombre.
-Ya ves, hijo mío... Los hombres nacen felices, pero creen que la felicidad es algo que han de encontrar en la vida... ¿Y en qué nos convertimos? En una manada de animales sin instinto, que siguen ideas equivocadas y buscan lo que ya poseen...
Un día que estábamos pescando y hablábamos precisamente de la felicidad, me preguntó:
-Mira los animales, ¿crees que saben lo que es la felicidad?
-Creo que a veces tambien se sienten trises o felices, pero no pueden expresar sus emociones... -contesté.

Se quedó mirándome en silencio.

-¿Y sabes por qué Dios dio al hombre una vida más larga que la de los animales? -dijo al cabo.
-No, nunca lo había pensado...
-Porque los animales viven siguiendo su instinto y no yerran. Mientras que el hombre, como sigue su razón, necesita una parte de la vida para cometer errores, otra para comprenderlos y la tercera parte para tratar de vivir sin errar.

Lo visitaba siempre que me sentía mal o estaba preocupado, porque el abuelo Kuzia me entendía y conjuraba mis malos pensamientos."

(Nikolái Lilin, Educación siberiana)

23 enero 2012

You're so right

Carlos, el protagonista de la novela de José Ángel Mañas "Historias del Kronen", se pasaba todo el día escuchando una sola canción de The The, Giant. Yo llevo varios días que escucho sin parar "You're so right", de The Strokes. Termina la canción y vuelvo a ponerla, una y otra vez. No sé qué puede estar sucediendo dentro de mi cabeza. Pero algo interesante saldrá. Claro que sí. 


Así suena en directo:

17 enero 2012

Soñé que Christina Ricci cantaba ópera

Sí, bueno... Esta noche soñé que iba caminando por la Plaza del Carmen, en el centro de Madrid, y me encontraba un gran escenario, justo donde deberían estar los antiguos Cines Madrid. Delante de él todavía había material por colocar, cables, focos, cajas, monitores, etc. Resulta que era un festival del humor. Sí, un festival del humor, lleno de grandes cómicos de ayer y hoy (quizás he visto muchas veces el famoso anuncio de Campofrío en la tele y -joder- al inicio de algunos videos en youtube). De repente me encontré al gran Luis Sánchez Polack, "Tip", vestido sin su característico frack, su bigote y con unas gafas de culo de vaso. Iba por ahí hablando solo, el hombre. Y parecía mucho más bajito.
Entonces oí que estaban realizando una prueba de sonido a alguien que cantaba ópera. Me fijé en el escenario y vi que era Christina Ricci la que cantaba y, la verdad, lo hacía muy bien. Yo la miraba y me tentaba coger el móvil y sacarle una foto. O grabarle un vídeo. Otro más para mi videoblog. Sí, toda esa mierda de las redes sociales. Ves algo que te interesa, algo que realmente crees que puede interesar (sobre todo si sale un famoso) y basta con sacar el móvil y click. Sueltas a los cabestros digitales y comienzan los San Fermines, como diría Malamadre. Que si Trending Topics, que si grupos en Facebook, que si fotos privadas, que si derechos de imagen. En fín, ya sabéis. Todo ese rollo 2.0.
Christina Ricci seguía ensayando y, pese a que me puse a juguetear con el móvil, al final no la grabé ni le hice ninguna foto. Pensé que no era justo. Simplemente, me senté encima de una caja de metal y miré cómo cantaba. Quería disfrutar de ese momento, no robárselo. Nunca imaginé que "Miércoles" o "Maggie -Pan Am- Ryan" cantara tan bien ópera, aunque ya la vi cantar en Black Snake Moan hace años. Tenía su puntito, lo reconozco. Pero esto era diferente. Sobre todo porque era algo escondido. Un ensayo. Algo a medio hacer. Más espontáneo. Imperfecto, si cabe. Como si la estuvieras viendo cantar en la ducha. Ya, una chorrada, pero eso es lo que pensé en ese momento. 
Christina Ricci terminó de cantar y, dejando el micrófono a un ayudante, dijo "Seguro que alguna hijaputa le echará la culpa al micro". Así, en un castellano digno de Salamanca. Con esa clase y finura. 
Luego bajó las escaleras, me miró extañada y se marchó. 

12 enero 2012

Travis Bickle

Travis Bickle existe


"Loneliness has followed me my whole life..."



 "Here's a man who would not take it anymore."



Here is...