22 julio 2008

Karadzic, detenido


Por fin cae detenido ese maldito genocida

A todo cerdo le llega su San Martín, claro que sí.

Karadzic, literato del genocidio


ELMUNDO.ES

MADRID.- Con la detención de Radovan Karadzic (Petnjica, 19 de junio de 1945), acaba la búsqueda del considerado genocida por el Tribunal Penal Internacional durante la guerra civil bosnia. Dentro de sus acusaciones, agresión, crímenes de lesa humanidad, crímenes contra la vida y la salud, genocidio, graves violaciones de las convenciones de Ginebra de 1949, saqueo, violación de las leyes de guerra.

Sin embargo, sus credenciales apuntaban a respetabilidad. Psiquiatra de profesión, especializado en neurosis y depresiones, nació al abrigo de la pequeña población serbia de Montenegro en la que fue abrazó el ultranacionalismo, por convencimiento familiar. No obstante, Karadzic es hijo de un 'chetnik', un miembro de la resistencia serbia durante la Segunda Guerra Mundial al que eso sí, sólo conoció a los doce años, cuando su progenitor salió de la cárcel tras cumplir condena por asesinato múltiple.

Pero fue en Sarajevo, en 1964, donde asume plenamente su conciencia política de forma paralela al curso de sus estudios de medicina, su fogueo como médico de un equipo de fútbol y su afición por la literatura, que entroncan con su idea de gestar una 'Gran Serbia'.

A comienzos de la década de los 90 funda el Partido Democrático Serbio (SDS), en lo que supone su primer gran paso en la política y con el visto bueno de Slobodan Milosevic. En enero de 1992 se convierte en el presidente de los serbios de Bosnia tras proclamar la independencia unilateral del país, impulsada por el propio Milosevic. Eran tiempos en los que su perfil, su sonrisa y su apariencia ofrecían una imagen amable del líder.

Sin embargo, fue entonces cuando bajo el lema "Los serbios pueden vivir sin pan, pero no sin estado" encabeza un proceso de limpieza étnica que provocó la muerte de 200.000 personas. De esta época datan las principales acusaciones por las que tendrá que rendir cuentas ante la CPI, siendo el responsable máximo del asedio a la capital bosnia durante 44 meses.

Tras la guerra, Karadzic evitó una orden de arresto manteniéndose en un oficial 'paradero desconocido' durante más de diez años. No obstante, al menos durante los primeros tiempos era un secreto a voces que se escondía en Pale, la capital de una entidad serbia de Bosnia desde la que lanzó todo tipo de proclamas antes de que la Corte Penal decidiera tomarse en serio verdaderamente su búsqueda y captura.

Un literato aficionado

Además de la política, cultivó la literatura. Decía de él otro escritor montenegrino, Marko Vesovic, que Karadzic "quería ser escritor y no le tomaron nunca en serio". Fuera su pluma mejor o peor, siempre ha presumido en más de una ocasión de su hacer sobre el papel.

De hecho, en su currículo figuran cinco libros de poesía, alguno para niños. En agosto de 1993 obtuvo el más prestigioso premio literario de Montenegro, el 'Risto Ratkovic' por su libro-recopilación de poemas 'El invitado eslavo'. En junio de 1994 fue galardonado con el premio Mijail Solojov que le otorgó la Unión de Escritores de Rusia "en el reconocimiento público de los méritos artísticos y la elevada moral de sus obras". Además, su biografía ha motivado la creación de varias obras sobre él por parte de sus partidarios, agrupados en el denominado 'Comité para la Verdad sobre Radovan Karadzic'.

En este punto se mezcla la propaganda sobre su persona y las versiones radicalmente opuestas acerca de sus actos, de exterminador nazi a loable defensor de la historia y los intereses serbios. Aunque la única versión objetiva es la de la CPI, la de la Justicia.

Amante de los casinos y de las mujeres

De su vida personal poco ha trascendido sobre sus años de visibilidad. Pesa en este capítulo también la cita de Vesovic, que añade a lo de la literatura otras perlas: "Quería ser rico y estuvo once meses en la cárcel por asuntos turbios de dinero. Le gustaban las mujeres bonitas y tuvo que casarse con una fea a la que dejó embarazada".

Del dinero, trasciende su cacareada afición por los casinos, donde presuntamente gastaba enormes fortunas. En cuanto a las mujeres, pese a estar casado con Liljana Zelen y tener un hijo y una hija, un incidente protagonizado por ésta, Sonia, es significativo. En 1993 abofeteó públicamente a la supuesta amante de su padre, Clara Mandic, cuando ambos se encontraban en un restaurante de Belgrado. Su hijo, Aleksandar (Sasha), fue interrogado y puesto en libertad en julio de 2005 por militares de la OTAN.

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