31 octubre 2005

Organizar una fuga

¿Puedes guardar un secreto?. Trato de organizar una fuga de la prisión y estoy buscando un cómplice. Primero tendríamos que salir de este bar, después de este hotel, de esta ciudad y de este país. ¿Estás dentro o fuera?
- Estoy dentro

- Voy a hacer mi equipaje
- Coge tu abrigo
- Nos vemos...


Mr. R (... sometimes, I'm lost...)

18 octubre 2005

Discriminación

Recojo parte de una entrevista, publicada en El Mundo, a Raimunda Peñafort, una juez que dejó voluntariamente la Audiencia Nacional para dedicarse a uno de los tres juzgados de violencia doméstica que hay en Madrid y que acaba de presentar un libro que ella ha escrito sobre mujeres maltratadas.

.... La magistrada explica muy claramente su postura ante la polémica desatada por una ley que castiga el maltrato sólo cuando es el hombre quien pega a una mujer. "Yo no veo discriminación positiva. Discriminación hay cuando se da un trato desigual a dos situaciones idénticas. Cuando el hombre pega a la mujer, lo hace condicionado e impregnado por estereotipos culturales y sociales de dominio masculino. Pero cuando es la mujer la que maltrata, no lo hace valiéndose de esa prepotencia social. Los hombres maltratados -que los hay- están protegidos por el Código Penal"...

Mr. R.

13 octubre 2005

Aquella cantina desde mi ventana

Hoy me he levantado con pocas horas de sueño y al ver el cielo tan brumoso y gris, me acordé de este tango que antes me daba por cantar a menudo. Si queréis me llamáis un día y os lo canto, pero no os prometo gran cosa.

Se titula "Aquella cantina de la ribera", y es de José González Castillo, 1926. La pintura, "Puente viejo" es de Benito Quinquela Martín.


Brillando en las noches del puerto desierto,
como un viejo faro, la cantina está
llamando a las almas que no tienen puerto
porque han olvidado la ruta del mar.
Como el mar, el humo de niebla las viste
y envuelta en la gama doliente del gris
parece una tela muy rara y muy triste
que hubiera pintado Quinquela Martín.

Rubias mujeres de ojos de estepas,
lobos noruegos de piel azul,
negros grumetes de la Jamaica,
hombres de cobre de Singapur.
Todas las pobres barcas sin numbo
que hacia la playa arroja el mar,
desde los cuatro vientos del mundo
y en la tormenta de una jazz-band.

Pero hay en las noches de aquella cantina
como un pincelazo de azul en el gris,
la alegre figura de una ragazzina
más brava y ardiente que el ron y que el gin.
Más brava cien veces que el mar y que el viento,
porque en toda ella como un fuego son
el vino de Capri y el sol de Sorrento
que queman sus ojos y embriagan su voz.

Cuando al doliente compás de un tango
la ragazzina sube a bailar,
sacude el alma de la cantina
como una torva racha de mar.
Y es porque saben aquellos lobos
que hay en el fondo de su canción
todo el peligro de las borrascas
para la nave del corazón.

04 octubre 2005

Esperanza de espino

Se amontonan en campos de concentración, o acogida. No tienen un futuro claro, huyen de todas partes buscando un poco de esperanza en sus ojos. La esperanza puede volver a un hombre loco, decía Morgan Freeman en la película Cadena Perpetua. La esperanza genera ilusión, la ilusión te lleva a al deseo, y el deseo a la ansiedad cuando no lo puedes hacer realidad. Entonces eres capaz de cometer cualquier cosa con tal de liberarte de esa ansiedad y desesperación que te quema el cuerpo, y saltas, golpeas, sudas, robas, matas, peleas.... la vida se convierte en una auténtica y constante pelea contra el destino. Hay películas estupendas que hablan de eso: "América, américa" de Elia Kazan y "In this world" de Michael Winterbottom, son un perfecto ejemplo.

Las mujeres gritan desesperadas, los hombres tienen las manos ensangrentadas. Todos en calma tienen la mirada perdida, blanca, cristalina, saben que volverán a intentarlo, aunque les atraviesen mil balas, y sus cuerpos queden atrapados en la alambrada. Aquí en Occidente hay desesperados que se suicidan cada día, que se hacen adictos a todo tipo de drogas, pornografías y programas basura donde cualquiera puede robarle la intimidad de otro entre aplausos y carjadas. Buscan sus propias formas de no naufragar en este océano de petróleo sin fin. El catálogo de Ikea es la revista más llevada en las manos este último mes, son bonitos los diseños, parecen baratos, encajan en cualquier rincón de una futura casa que parece que nunca llega y, soñamos, nos hará sentirnos felices como en un refugio lejos del caos dormido que vaga sonámbulo por la calle.

Y otros escapan de una vida sin sentido, donde nadie la sabe valorar correctamente, hacia Babylon, la tierra ocupada por el hombre blanco. Qué queda de Zion, la casa original de la raza humana y la civilización "negra", tierra prometida de los Rastafaris, que situan cerca de Etiopía, como origen de la vida, y a cuya morada esperaban regresar algun día ante la llamada de Jah. Los leones se mueren de hambre y necesitan luchar por conseguir un poco de aliemento que les mantenga vivos.

Mientras, aquí veo pasar la vida por la ventana de la televisión, acercándome a la orilla del mundo exterior con flotador y arneses, para no ahogarme en mi propia ilusión. Desayuno con calma cada mañana y a veces me da por caminar hacia ninguna parte, simplemente mirando horizontes, vías de tren, carreteras, nubes...

Mr. R. (ze urrun dago Camerún)

(foto de Bernardo Pérez, El País)