31 diciembre 2005

Del lado de la mantequilla

Alvaro Neil es un asturiano que nació en el 67 y que pudiendo tener un empleo fijo en una notaría, vendió su coche, dejó su trabajo y se dedicó a dar vueltas por el mundo con una bici, unas cuantas provisiones y una nariz de payaso, para dar espectáculos gratuitos de clown en los países más necesitados y saborear la vida viajando y siempre descubriendo algo nuevo cada día.

Como dice en su página web: www.biciclown.com, "Trata simplemente de gastar la vida que otros no pueden. Su anhelo es no pensar en el futuro, no olvidar el pasado, y vivir el presente; el único tiempo verbal realmente útil."

Copio aquí el capítulo de hoy de su diario de viaje (lleva ya más de 400 días fuera)

DEL LADO DE LA MANTEQUILLA

En menos de cuarenta y ocho horas se me ha roto un palo de la tienda, se ha despegado la suela del zapato, se ha agujereado el saco y se ha roto la pieza de la bicicleta a donde va sujeto el portabultos trasero.
Ante todo calma. El palo de la tienda lo repare en el momento pues tenia una pieza para hacerlo, el zapato lo pegue al dia siguiento con una cola que me dejaron unos portugueses en la gasolinera de Steinkopf, el saco no es grave y lo reparare hoy con un parche que me dejo para tal imprevisto (no tanto por lo visto) Jose de Oxigeno, y la bici la solde en menos de cuarenta y ocho horas.
El dia habia empezado mal, pues para desayunar el pan se me habia caido del lado de la mantequilla, y el culotte me lo habia puesto al reves. Pero se arreglo despues. Un hombre paso en coche por la carretera y le detuve. Me dijo que en una granja cercana, la unica en 80 kms a la redonda me lo podrian arreglar. Dirk parece que lleva soldando toda la vida, pero no tanto. Es una de esas personas que tiene cara de no haber pisado en su vida una hormiga. Tras soldar la bici, me acercaron en coche hasta la frontera, y me dieron uvas de la region, las mismas que comereis en nochevieja, y mangos de los de exportacion. Al dias siguiente irian hacia Springbok y dijeron que me pasarian en coche. Ya sabian que major no ofrecer a un ciclista llevarle en coche, pues la bici suele llorar. Ellos hace tiempo que ayudan a ciclistas en apuros pues su granja esta en la carretera. Por eso quieren tener un libro en el que los ciclistas firmen. Tuve el honor de inagurarlo.
Efectivamente al dia siguiente me pasaron y me dieron una coca cola y un sandwich. Pero ahi no quedo la cosa. Querian darme dinero para mi viaje. Y aunque me negue, pues era demasiado por su parte, insistieron y no quise ofenderles, con lo que acepte.
A la vuelta de Springbok, el mismo dia por la tarde, me volvieron a encontrar en la carretera luchando contra el viento y soportando los 48 grados mientras mi sombra se ocultaba tras las ruedas de la bici. Pararon el coche y me dieron una hamburguesa y otra coca cola que habian comprador en el KFC de Springbok.
(...)
Ahora me encuentro en casa de los duenhos de un Spar, de aqui de este pueblo, que sin conocerme de nada y sin charlar comigo mas de cinco minutos me han abierto su casa y me han sentado en el ordenador para que actualice un poco la web. Esta dificil lo del internet por aqui arriba.
Esto que me ha ocurrido estos dias es suficiente para romperle el Corazon a cualquier viajero experimentado, y un motivo mas, sino hay bastantes, para saltar de la lectura de esta web a la accion. La vida esta llena de matices y no puedo contaroslos todos, pero supongo os los podeis imaginar.
Desde Springbok, Paz y Bien, dia 405, el biciclown, camino de Cape Town.
Ni idea por cierto de donde estare en nochevieja, pero seguro que a las nueve he despedido el 2005.


1 comentario:

Antonio M. Figueras dijo...

En la vida de todos los hombres de aquí a la eternidad, siempre hay un momento en que la tostada cae por lado de la mantequilla...