14 septiembre 2005

Las noticias me producen ardor de estómago

Esta mañana otra vez noticias desde Irak. Eso no parece acabar nunca, se desangra ante nuestros ojos sin que podamos hacer nada. El Gran Cabrón dice que las fuerzas de ocupación seguirán una buena temporada. Pero ¿quién puede parar toda esa masacre?.

Un hombre entró en un autobús. Iba gritando que necesitaba gente para un trabajo. Todos se juntaron alrededor de él, confiados en mejorar sus penosas vidas. "Tendréis dinero para comprar comida, para ayudar a vuestra familia, para poder tener un televisor en color". Entonces el tipo hizo estallar su bomba. 114 muertos.

Vidas amputadas en donde alguien dijo que había armamento nuclear escondido. Llegaron, vencieron y dejaron que se mataran entre ellos, salvajes y fanáticos, desesperados y confusos, en nombre de la Democracia. (Democracia, pobre muñeca maltratada).

Nadie asumirá sus fallos, pues todos actuaron creyendo que hacían algo bueno, arrogantes y mentirosos. Ahora el mal más gañán, absurdo, mentiroso (en eso coinciden) y fanático les golpea con la cara más cruel posible, devolviéndoles el golpe.

El boomerang de la vida, y sobre todo el de la violencia, es así.

Ojalá se fueran todos al infierno.

Por cierto, tendrían que ver Gerry, de Gus van Sant. Dos tipos perdidos en mitad de un desierto. Sol, arena, soledad, grandes paisajes, confusión, minimalismo. Tiempo para pensar y observar. A veces, no está mal la experiencia.

Vivimos en realidades completamente diferentes dentro de un mismo edificio.

Mr. R. (Tomándose las cosas con calma, que es mejor)

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