09 septiembre 2020

Música

 "Deberíamos volver a tomar conciencia de que la música no es un simple adorno, sino un fundamento de la vida y, de que, por eso, comprender la música nos ayuda a comprender nuestra existencia".

(de "La música como hogar: Una fuerza humanizadora", Alicja Gescinska)

25 marzo 2020

Cabina

A veces, cuando la noche me aprisiona,
suelo sentarme frente a una cabina
telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.

Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvelado,
los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar,
yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas.

(Felix Francisco Casanova)


28 diciembre 2019

Lema

Extracto del discurso de Manuel Azaña, dedicado a los pioneros románticos del Ateneo (científico, literario y artístico) de Madrid

"Su argumento es el progreso; su arma las luces; su título, el mérito propio; su fin, la libertad; "


01 marzo 2019

Seguir jugando


"Seguir jugando... Yo creo que el llamado artista padece una patología curiosa: el síndrome de Peter Pan. Son personas que no quieren crecer y quieren seguir jugando. Para mi esto de mezclar colores, hacer fotografías, imágenes, escribir poemas... Es una forma de seguir siendo niño. Y mantener la curiosidad del niño. Del niño que que destroza el oso para ver qué es lo que hay dentro. Y luego construye otro muñeco con el resto de ese oso. La curiosidad y la necesidad de no crecer, de seguir siendo un niño, es la madre del cordero". Luis Eduardo Aute

02 mayo 2018

Un amigo

Trato de identificarme con ese amigo que describe Vinícius de Moraes. Y también trato de encontrar muchos así en mi vida. Bueno, al menos unos cuantos buenos sí que he ido encontrando durante estos años...


Se necesita un amigo
Vinícius de Moraes

No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.


Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.


Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.


Debe tener amor, un gran amor por alguien,
o sentir entonces, la falta de no tener ese amor.
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.


No debe tener miedo de enfrentar nuestra mirada.
No es necesario que sea de primera mano,
ni es imprescindible que sea de segunda mano.
Puede haber sido engañado,
pues todos los amigos son engañados.
No es necesario que sea puro,
ni que sea totalmente impuro,
pero no debe ser vulgar.


Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
Se busca un amigo para gustar
de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.


Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.


Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.


Se necesita un amigo para dejar de llorar.
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia de que aún estamos vivos.



El texto traducido del poema original lo encontré en esta interesante página de Armando Martínez llamada "Mi rincón poético"

25 abril 2018

Carpe diem



"De pequeño me pasaba buena parte de la noche en vela, devanándome el seso, infligiéndome a mí mismo un auténtico tormento: qué pasaría si de repente me encontrara abandonado y sin recursos, si me olvidara de todo lo que sé, si me quedara ciego, sordo y mudo, adónde iré a parar cuando me muera, en fin, ya sabes. Entonces pensaba que los mayores habían encontrado la respuesta a las cuestiones fundamentales y por eso dormían a pierna suelta, roncando y resoplando como si quisieran proclamar groseramente su serenidad. Más tarde comprendí que los adultos tampoco sabían nada.

Simplemente, otras preocupaciones más prosaicas pero más inmediatas les impedían filosofar. No sé si éste es el secreto de la vida. Lo único que te puedo decir es que darle vueltas a las cosas que no tienen solución no sirve para nada. Y mientras tanto, el tiempo va pasando. —¿Carpe diem? —No sé lo que significa, pero si significa que no hay que dejar que se enfríen los platos, estoy de acuerdo. Tampoco hay que dejar que se acabe una botella sin tener otra al lado, lista para ser servida."

Mauricio o las Elecciones Primarias (Eduardo Mendoza)